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Iglesia de Sant Joan Sesrovires
Historia
El edificio que nos ha llegado data del siglo XII, pero existiría ya el año 917. La primera mención documental donde se cita claramente la iglesia data del año 1325, en la concesión de sepultura otorgada por el obispo Ponç de Gualba a Berenguer de Corbins al cementerio de la iglesia de Sant Joan, que dependía de la parroquia de Sant Pere de Subirats desde el siglo XIII. Parece que los feligreses de Sant Joan se negaban a subir a la iglesia de Sant Pere del castillo de Subirats a escuchar la misa en las festividades, tal y como era costumbre. Berenguer de Corbins, por tal de solucionar esta situación fundó un beneficio para la iglesia de Sant Joan en honor de Sant Jaume y mandó construir una capilla con altar para la veneración del santo. El obispo Font, como recompensa, le concedió el derecho a sepultura el año 1325.
En una visita pastoral de 1414, se dice que nunca ha habido en la iglesia fuentes bautismales ni sacristía; en cambio se notifica la presencia del sagrario. Pocos años más tarde, en 1438, el sagrario se retira, puesto que no vive ningún presbítero.
El año 1930, la vicaría se encontraba en un estado ruinoso, lo que provocó que el rector se instalara en la Torre-ramona. Es en este momento cuando Sant Joan perdió sus funciones parroquiales, aun cuando siguió dependiendo de Sant Pere del castillo de Subirats. Cuando se restauró la iglesia del castillo, Sant Joan perdió este privilegio, y ahora permanece cerrada casi todo el año.
Descripción
Iglesia de una nave, cubierta con vuelta de cañón, de perfil semicircular, que arranca de una cornisa moldurada. La cabecera, a levante, presenta un ábside semicircular, con una ventana en el centro de un solo derrame, tabicada. El ábside está precedido por un tramo presbiteral; todo este sector del edificio presenta, sobre el paramento original, un segundo tramo enlucido que soporta el tejado, y que presenta tres ventanas muy estrechas a modo de aspilleras.
En la fachada norte se abre la puerta de acceso al templo, en arco de medio punto, cerca del ángulo suroeste. En la fachada sur se puede observar una ventana, reformada. Esta fachada queda cerrada por el baluarte del cementerio. En la fachada oeste se puede observar un ojo de buey, también muy alterado, debajo del campanario de espadaña de dos ojos, que corona esta fachada. Detrás de la espadaña se ha construido más modernamente un tejado que permite acceder al campanario. El campanario, de 10 m. de altura tiene una campana de 25 cm que no presenta ninguna inscripción.
El edificio quedó muy reformado con el añadido de una capilla en el ángulo noreste, y la decoración interior, que esconde el original, de la cual tan sólo se ve la moldura de cuarto de vuelta de esfera, que formaba el alero primigenio de la cubierta del ábside, y parte de los paramentos exteriores, donde se observa un paramento de sillares irregulares, bien dispuestos, con hiladas verticales y juntas encintadas, que confieren al edificio un aspecto de grandes proporciones, pero de tecnología y detalles arcaizantes.
Al fondo de la nave está el coro, con una escalera de tornillo en el lateral.
Observaciones:
En el foso parroquial que hay junto a la iglesia sólo se entierran los vecinos de Sant Joan. Esta iglesia también se denomina Iglesia de Torre-ramona.
Fuente: Inventario de Patrimonio Cultural de Subirats. 2007
La Torre-ramona
Historia
El 10 de diciembre de 1493, el rey Fernando el Católico declaró incorporado a la Corona el término de Subirats, para él y todos sus sucesores. El año 1498, escrito por el notario de Vilafranca, Blasi Ferran, presbítero, se reconoce a Miquel Joan Gralla como Señor del Castillo y término de Subirats. En el libro de viajes de Ferran el Católico, leemos que encontrándose el rey en Valladolid, el día 4 del mes de febrero del año 1513 y en presencia de su notario Miquel Velázquez Climent, vendió los diezmos y más derechos que tenía en Subirats a Miquel Joan Gralla por el precio de 30.000 sueldos.
Los Gralla, familia inmensamente rica, originaria de Lleida, ya en tiempo del rey Jaume I, eran firmas de prestigio dentro de los mercaderes exportadores de trapos, en el siglo XIII. El rey Fernando el Católico tenía gran aprecio por Miquel Joan Gralla, el cual fue Maestro Racional de Catalunya, militar y embajador en varias circunstancias en los años 1503 y 1504, e incluso testigo del testamento de Ferran el Católico en el año 1512. Miquel Joan Gralla se casó con Anna Desplà, señora de Esponella y Desgüell; de su matrimonio nació Francesc Joan Gralla Desplà, a favor de quien su padre testó en el año 1531. Este heredó todas las pertenencias de Subirats, fue castellano y como su padre, Maestro Racional de Catalunya, si bien no tuvo el relieve de su antecesor. El año 1527 se casaría con Guialmar de Hostalrich-Sebastida. Compró a Galceran de Barberà, en el año 1513, el diezmo denominado de Santo Justo de Peralba por el precio de 500 libras. Igualmente compró a Joan Miquel de Montbuy el año 1536, el diezmo denominado de Vilarnau, por 200 libras. Finalmente compró a Dionísia Joana y Dionís Joan de Subirats y Barberà en el año 1542 el tercio de un diezmo de Ordal, si bien algunas piezas de tierra correspondiente a este diezmo estaban situadas en las Parroquias de San Sadurní y Lavern, pero todas ellas de Subirats.
Francesc Joan Gralla y Desplà construyó la casa - palacio hoy en día conocida por Torre-ramona durante el siglo XVI.
La construcción de la casa-palacio mencionada obedece a la clásica transformación de los castillos en palacios, por tener más comodidades y estar situados en lugares más aventajados; pese a esto también fueran fortificadas, dado que en algún tiempo temían una nueva invasión sarracena.
Del matrimonio de Francesc Joan Gralla y Guialmar de Hostalric-Sabastida nacieron dos chicas, Jerónima, la grande, se casó con Lluís de Requesens, lugarteniente de Joan de Austria (hermano bastardo de Felip II) en la batalla de Lepanto (7/10/1571). La segunda hija, denominada Lucrecia se casó con Francesc de Montcada, marqués de Altona; heredaron de su padre el patrimonio de Subirats. La Universidad de Subirats, no satisfecha con el trato que recibía de los Gralla, mediante un pleito solicitaron la incorporación a la Corona, del Castillo y término de Subirats. Por Real Sentencia de la Audiencia antigua el día 30 de octubre de 1568, se condenó a Lucrecia Gralla, a otorgar retrovenda del Castillo de Subirats junto con su término y jurisdicción, reservándose la casa-palacio que había construido su padre Francesc Joan Gralla.
Dos chicos serían el fruto del matrimonio Montcada-Gralla, el primogénito Gastó de Montcada y Gralla, segundo Marqués de Aitona, y Joan que fue Arzobispo de Tarragona. El año 1607, a Gastó de Montcada y Gralla, solamente se le reconocieron seis declaraciones de diezmos y en ninguno se lo reconocía como Señor del Castillo y la Baronia de Subirats. El día 27 de enero de 1611, Gastó de Montcada y Gralla, vendió a Josep de Millsocós por 37.600 libras, los diezmos particulares que todavía poseía en Subirats, pero no el Castillo de Subirats y su término, puesto que había sido incorporado a la Corona tras la retrovenda efectuada por su madre Lucrecia Gralla, pero sí la nueva casa-palacio, puesto que había sido construida por su abuelo Francesc Gralla y Desplà.
Josep de Millsocós lo dió después a su hija, Agnès de Millsocós. Agnès se casó el año 1619 con Josep de Ramon, castellano de Sedó de Torrefeta (La Segarra). Entonces el palacio tomó el nombre de "torre d'en Ramon", pero cuando al siglo XIX pasó a ser propiedad de Paula de Ramon, esposa de Àlvar de Fortuny, se lo denominó Torre-ramona, nombre que pervive actualmente. Miembro destacado de esta familia fue Miquel Ramon y Tord, general partidario del Archiduque Carles de Austria durante la Guerra de Sucesión, quien fue herido el 1714, le fueran confiscados los bienes y sufrió prisión durante 11 años.
Descripción
Casal señorial de planta cuadrangular con patio central, compuesto de planta baja, piso y buhardillas, con tejado a cuatro vertientes. La fachada principal está orientada a levante, de composición sobria pero elegante, dónde destaca en medio un gran portal de arco de medio punto dintelado. A ambos lados hay dos pequeñas aspilleras y dos pequeñas ventanas. Encima suyo, al nivel del primer piso, hay tres ventanas renacentistas, con los antepechos, dinteles, jambas de piedra moldurada con ménsulas decorativas. Sobre la ventana central hay un matacan de piedra pulcra, y una pequeña ventana a cada lado de éste. En esta fachada se observan restos de un antiguo reloj de sol. Un alero rodea todo el tejado.
A poniente se encuentra la fachada de cariz más monumental, con siete ventanas profusamente trabajadas, repartidas entre los tres pisos. A la fachada de levante hay una torre adosada a la misma alzada que el edificio, de forma rectangular, sin elementos ornamentales destacables. En el primer piso de la pared norte hay una azotea con balaustrada con tres ventanas como las del lado sur.
En el patio interior encontramos un arco de grandes dimensiones, de piedra pulcra, así como dos prensas verticales de vino. El portal que comunica con la bodega, en el lado izquierdo, está hecho con sillares.
De la bodega sale una mina o pasillo subterráneo, de unos 90 m de longitud, muy bien conservado, que queda cortado, aproximadamente en los alrededores de la iglesia de Sant Joan Sesrovires. Se trata de un túnel hecho durante la construcción del edificio, el cual aprovechaba la tierra que se extraía para construir parte de los muros del palacio. Más adelante se hicieron nichos, utilizados para guardar los productos que hacía falta mantener frescos, especialmente durante los meses de calor. La profundidad máxima de este túnel es de unos 4,5 m respeto al nivel del suelo.
En el mismo lado de la bodega hay una pequeña escalera de piedra que comunica con un portal moldurado. Al lado hay una ventana renacentista con ménsulas decoradas con cabezas de ángeles alados, correspondiente a la que fue la dependencia del cuerpo de guardia y sirvientes del palacio. A la derecha del patio encontramos la entrada y la escalera principal, con adoquines, que trae a la planta noble. En primer piso hay dos ventanales de época, al de poniente, las ménsulas decoradas con bestias fantásticas, y al del lado sur con ángeles alados.
En el primer piso hay un pasillo, con cuatro arcos ojivales con finas columnas, dotadas de base y capitel, que forman un conjunto que desprende gran esbeltez arquitectónica. El techo, restaurado, tiene el entechado de madera. A la derecha está el portal de entrada a la planta noble, de estilo gótico flamígero, coronado por una gralla, y justo debajo, un escudo heráldico ovalado de cuatro deslindes, con restos de policromía. Las impostas están también decoradas con animales fabulosos. A la izquierda de este portal hay otro, también muy trabajado e igual que el anterior, pero con el escudo heráldico no timbrado y sin la gralla: es una obra posterior a la construcción del casal, y los escudos pertenecen a la familia Ramon. Las ventanas de este piso noble tienen dos festejadores cada una, y las del segundo piso uno.
El baluarte del casal conforma una plaza, limitada por casas entre medianeras a ambos lados, y conserva un muro con almenas y portal de entrada dintelado, que ahora resta escondido entre las paredes de las casas y almacenes.
Observaciones
Este edificio también es conocido con el nombre de Casa Palacio de los Gralla.
Fuente: Inventario del Patrimonio Cultural de Subirats. 2007 |